A la hora de redactar la Reforma Laboral, los negociadores (Gobierno, CC.OO, UGT y CEOE) , se “olvidaron”, entre otras muchas cosas, que era necesario establecer cambios con el fin de evitar la generalización y el abuso de la contratación por horas que ya venía realizándose.
Este “olvido” está trayendo como consecuencia que, desde la entrada en vigor de la nueva reforma laboral, la mayor parte de los contratos indefinidos que se realizan, lo son a jornada parcial.
Esta eclosión de contratos inferiores, (en muchos casos, muy inferiores) a la jornada completa establecida, inauguran una nueva forma de empleo precario encubierto, el trabajador o trabajadora que, teniendo un contrato indefinido, tiene una jornada y un salario de hambre.
Quizá lo más dramático de esta situación es que el empleo indefinido a tiempo completo se está sustituyendo por un empleo a tiempo parcial. En Abril, el primero perdió 171.000 empleos mientras el segundo subió 71.300, con un crecimiento acumulado de un 300%. Por tanto, la reforma está propiciando que muchos contratos temporales a jornada completa anteriores se estén cambiando por fijos pero con una menor remuneración al contemplar sólo unas horas. No hay que olvidar que España es el país de la UE que tiene mayor número de empleo parcial indeseado.
Este auge significa que se está repartiendo el empleo que hay y que la economía no genera puestos nuevos suficientes para atender la demanda (el paro apenas baja cuando crece la ocupación) ya que muchos trabajos están siendo cubiertos por dos, tres o más trabajadores. De esta forma, el número de parados crece a un mayor ritmo cuando desaparece uno de estos puestos. Esta nueva variante de empleo sirve que aumentar la estadística laboral, pero no genera masa crítica laboral ni estabilidad real.
¿Y quiénes son las víctimas de esta pésima regulación?, El perfil más común lo encontramos en una persona joven, mujer, trabajadora del sector servicios o socio sanitario, aunque la contratación indefinida a tiempo parcial sube más de un 12% en la industria manufacturera y la construcción. Y, curiosamente, un porcentaje similar entre los Directores y Gerentes.
Desde SITs queremos manifestar, una vez más, nuestro rechazo a una Reforma Laboral que, lejos de corregir la implantada en el 2012, sigue incrementando la brecha salarial entre trabajadores, consolida el despido fácil y barato y solo sirve para, por un lado maquillar las estadísticas del Ministerio de Trabajo con contratos indefinidos, pero precarios y por otro para seguir llenando las arcas de los grandes sindicatos firmantes de este auténtico atentado contra la dignidad de los trabajadores y trabajadoras de este pais.


