HUELGA DEL METAL EN CANTABRIA: MUCHOS TRABAJADORES SE PREGUNTAN ¿20 DIAS DE HUELGA PARA NO MANTENER EL PODER ADQUISITIVO?

Una vez finalizada la Huelga del Sector del Metal en Cantabria, llega el tiempo de hacer una valoración de lo sucedido y, por supuesto, del acuerdo alcanzado.

No podemos obviar que, durante todo este proceso, se han producido demasiadas circunstancias que, a pesar de su aparente triunfo, dejan en entredicho la capacidad de los sindicatos presentes en la mesa de negociación; y, por supuesto, a una patronal que ha tenido un comportamiento totalmente deleznable.

Haciendo un poco de historia del conflicto, cabe resaltar que, la Huelga fue convocada AÑO Y MEDIO DESPUES DEL VENCIMIENTO DEL CONVENIO. Año y medio donde los trabajadores y trabajadoras del sector no veían incrementados sus salarios mientras la Comisión Negociadora no hacía nada.

¿Podemos considerar normal esta dejadez? ¿De verdad era necesario esperar a que la inflación se comiera los salarios para comenzar las movilizaciones? ¿Qué intereses han motivado esta desidia? Sin duda, tanto CC.OO, UGT y USO tienen muchas explicaciones que dar al respecto. Pero dado que no tenemos duda de que no lo harán, nosotros vamos a poner encima de la mesa algunas claves.

En el verano del año 2021, una vez pasado lo peor de la pandemia, hubo un destacado repunte de la actividad industrial en Cantabria, repunte este que no fue aprovechado por los anteriormente citados para llevar a cabo unas negociaciones o, si la patronal se negaba a ellas, un proceso de movilizaciones que propiciaran la firma del Convenio del Metal. La zanganería sindical demostrada, ha durado nada menos que un año, sin que desde SITs ni entendamos ni excusamos.

Como era esperable, después de tanto tiempo de inacción vinieron las prisas. Prisas, no nos engañemos, que se explican en el inicio de las elecciones sindicales en los talleres a partir de Septiembre de este año.

Además,  los sindicatos presentes en la negociación han hecho un flaco favor a las Instituciones y Organismos Públicos de  los que los cántabros nos hemos dotado para desarrollar nuestra Autonomía.  Demandar una mediación a la Ministra Yolanda Díaz ha sido un mero acto propagandístico y partidista, que no ha beneficiado en nada a los trabajadores. La negociación debió de cerrarse en el Orecla, no en el la Delegación de Gobierno. El acuerdo, no tenemos duda,  hubiese sido mejor, dado que la propuesta elaborada por el Órgano Mediador contemplaba una revisión salarial al finalizar el plazo de vigencia del convenio, mucho mejor a lo firmado, y que había margen de mejora de las cuantías salariales,  por mucho que los firmantes se nieguen a reconocerlo.

Tanto la parte sindical como la patronal, han elaborado una subida que, si bien a la corta verá incrementada de forma significativa la nómina, a la larga va a significar una ruina de convenio. Por eso la patronal  tardó 10 horas en ceder,  sabe que lo que ha firmado le beneficia mucho más a medida que pase el tiempo.

Anteponer intereses políticos más o menos confesables a los laborales, no solo no consiguió el objetivo por los que los trabajadores se movilizaron, sino que alargó innecesariamente la Huelga y ha puesto de manifiesto, una vez más, que la independencia política que UGT, CCOO y USO presumen, no es más que un cuento chino que ya  no se ocupan ni de disimular.

El resultado, 20 días de huelga y un convenio que,  no cumple ni con lo prometido por UGT, CCOO y USO, ni con lo esperado por la mayoría de los trabajadores después de tantos días de huelga: El mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios en el Sector.